Directiva sobre los derechos de los accionistas II (“SRD II”)

SRD II

La Directiva revisada sobre derechos de los accionistas (“SRD II”) entró en vigor en la Unión Europea el 10 de junio de 2019 y en Irlanda el 30 de marzo de 2020 e introduce nuevas reglas para promover aún más la administración efectiva y la toma de decisiones de inversión a largo plazo.

La SRD II impone requisitos sobre Legg Mason Investments (Ireland) Limited (la “Empresa”) para desarrollar y divulgar públicamente información sobre sus políticas de implicación y estrategias de inversión en relación con las acciones de las empresas en las que invierte que estén admitidas a negociación en los mercados regulados del EEE. Las empresas sujetas a la SRD II pueden cumplir con la totalidad de los requisitos u optar por no cumplir algunos o ninguno de los aspectos, en cuyo caso se les exige que expliquen el porqué de su incumplimiento.

Tal y como se establece en la SRD II, y según reconoce la Empresa, una de las razones de la revisión de las normas es que la mayor implicación de los accionistas en el gobierno corporativo constituye uno de los instrumentos que puede contribuir a mejorar el rendimiento financiero y no financiero de las empresas, también en lo que se refiere a factores medioambientales, sociales y de gestión (ESG). La Empresa es una subsidiaria de propiedad exclusiva de Legg Mason, Inc. (“Legg Mason”), una sociedad internacional de gestión de activos. La característica más distintiva de Legg Mason es su enfoque especializado en la gestión de dinero, ya que alberga una selección de prestigiosas empresas de gestión de inversiones, cada una de las cuales opera de forma autónoma y se centra en un segmento distinto del mercado. La Empresa ha delegado la gestión de inversiones a algunas de estas empresas de gestión de inversiones o a todas ellas. En consecuencia, cada empresa de gestión de inversiones busca diferentes estrategias en diferentes clases de activos y mercados de todo el mundo.

Tal y como se establece en la SRD II, y según reconoce la Empresa, una de las razones de la revisión de las normas es que la mayor implicación de los accionistas en el gobierno corporativo constituye uno de los instrumentos que puede contribuir a mejorar el rendimiento financiero y no financiero de las empresas, también en lo que se refiere a factores medioambientales, sociales y de gestión (ESG).

La información dispuesta en la SRD II que debe incluirse en una política de implicación de los accionistas abarca los siguientes aspectos:

  • Cómo hacen el seguimiento de las empresas en las que invierten en lo referente a cuestiones pertinentes, tales como:
    • estrategia;
    • rendimiento financiero y no financiero y riesgo;
    • estructura del capital;
    • impacto social y medioambiental; y
    • gobierno corporativo.
  • Cómo mantienen un diálogo con las empresas en las que invierten.
  • Cómo ejercen los derechos de voto y otros derechos asociados a las acciones.
  • Cómo cooperan con otros accionistas.
  • Cómo se comunican con accionistas importantes de las empresas en las que invierten.

Cómo se gestionan los conflictos de intereses reales y potenciales en relación con su implicación. Por lo tanto, cada empresa de gestión de inversiones determina su enfoque y políticas reales en lo referente a la implicación con los emisores y su gestión. Respecto a la SRD II, con sujeción a cualquier requisito que se deba cumplir, cada empresa de gestión de inversiones adopta su propio enfoque de implicación con los emisores y su gestión en todas las jurisdicciones en las que invierta. La ubicación de las empresas de gestión de inversiones (algunas tienen su sede fuera de la Unión Europea), los diferentes enfoques de cada uno de los Estados miembros de la UE en la implementación de la SRD II y los diferentes regímenes reglamentarios a los que cada una de ellas está sujeta hacen imposible la elaboración de un enfoque de SRD II o ESG único y válido para todas.

Como ejemplo, una de las empresas de gestión de inversiones, Martin Currie (con sede en el Reino Unido) lleva muchos años integrando factores ESG en su proceso de diligencia debida normal que desempeña como parte de su investigación y análisis fundamentales para identificar ideas para carteras de clientes.

Su énfasis particular en la propiedad activa (implicación y voto por representación) le permite influir en el comportamiento de las empresas en las que invierte. Martin Currie también participa activamente en iniciativas de colaboración a largo plazo con empresas y otras partes interesadas.

Asimismo, Martin Currie:

  • Ha sido reconocida por la alta calidad de la integración de factores ESG en su proceso de inversión con la asignación de la calificación más alta posible (A+) otorgada por los Principios de Inversión Responsable (en las tres categorías: estrategia y gobierno corporativo, incorporación y propiedad activa).
  • Ha colaborado con el International Integrated Reporting Council y el Financial Reporting Council del Reino Unido.
  • Ha sido reconocida por sus informes sobre actividades de administración por la International Corporate Governance Network (ICGN).

Otra de las empresas de gestión de inversiones, ClearBridge Investments (con sede en Estados Unidos) lleva también muchos años integrando factores ESG en su proceso de diligencia debida normal que desempeña como parte de su investigación y análisis fundamentales para generar recomendaciones para su proceso de selección de acciones.

ClearBridge Investments tiene un proceso interno de calificación ESG en su plataforma de investigación de renta variable. Las calificaciones ESG son puntuaciones propias destinadas a indicar a los equipos de inversión la efectividad de las empresas al ejecutar sus prácticas ESG. Gracias a este proceso, ClearBridge Investments permite a sus clientes beneficiarse de un negocio responsable y sostenible y fomentar un cambio positivo mediante la implicación directa en la empresa, el voto por representación y la concienciación sobre los factores ESG. Un enfoque integrado de inversión en ESG ofrece la oportunidad de interactuar con empresas en estos asuntos y dotar a empresas líderes con la influencia económica para mejorar en estos aspectos en toda su cadena de valor.

Según la implicación anual y el registro de votación, los enfoques varían y pueden estar disponibles en el sitio web de la empresa de gestión de inversiones, a través del contacto habitual del cliente o de cualquier otra forma previa solicitud.

La misión de Legg Mason con sus clientes, accionistas y empleados es “Investing to improve lives” (Invertir para mejorar vidas). Esto comienza con la administración efectiva del capital de los clientes para lograr los objetivos de inversión y también metas más amplias. La alineación del comportamiento de inversión para crear valor sostenible a largo plazo hace que Legg Mason esté mejor posicionada para servir a los clientes de forma eficaz.